La ciencia es bella y poderosa, pero no completa
Enrique, en su post ¿Es usted progresista? destacaba, de manera muy acertada, que “un progresista debe tener confianza en la ciencia por encima de la religión”.
Estoy de acuerdo con Enrique, pero creo necesario matizar un poco el punto. Yo me dedico a la ciencia porqué la amo, pero, por eso mismo, intento tener siempre presente sus limitaciones. La ciencia, por su propia estructura, falla en el momento en que objeto y sujeto se funden, en otras palabras, la mente, el alma, quedan fuera de su dominio de estudio. David nos explica que antes se consideraba que hay vida humana, es decir, alma, en el momento en que el corazón empieza a latir, cuatro meses después de la fecundación. Sin embargo, ahora, la Iglesia, en un intento de reconciliación con la ciencia, sostiene que hay vida humana justo en el momento de la fecundación. Yo creo que la ciencia no podrá nunca encontrar respuesta a esta cuestión, esta no es una buena pregunta para la ciencia.
Es más, los intentos de crear teorías políticas con base científica han acabado siempre mal. Muy mal. Miedo me da oír a alguien hablar de bien y mal en términos científicos.
En conclusión, yo diría que hay que tener confianza en la ciencia por encima de la religión en esos temas en que la ciencia es competente, la ciencia nunca podrá explicar toda la realidad y siempre tendremos que acudir a otros tipos de conocimiento para completar nuestra imagen del mundo. Al mismo tiempo, la religión debería retirarse completamente del ámbito de la ciencia.
